Los candidatos a presidir Perú que se enfrentan en las urnas este domingo lo hacen abrazados a las sombras de proyectos políticos anteriores que parecen mirar a dos países distintos. La derechista Keiko Fujimori, de 51 años, reivindica la divisiva figura de su padre, el autócrata Alberto Fujimori, que acabó condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción y fue indultado al final de su vida por razones humanitarias. El izquierdista Roberto Sánchez, de 57 años, encarna la visión de Pedro Castillo, el campesino que llegó a presidente como esperanza de justicia social para las zonas rurales. Apenas pudo cumplir ninguna de sus promesas, dio un autogolpe fallido en 2022 y está en la cárcel, aunque sus partidarios lo ven víctima de un complot de la derecha en el Congreso para acabar con él después de torpedear sin tregua su acción de gobierno.
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