
El presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Apuneg), Raúl Brito, denunció la crítica situación de infraestructura, servicios y salarios que atraviesa la institución, calificando el escenario actual como un “ataque continuo y severo” en contra de las universidades públicas de Venezuela.
Por lapatilla.com
Brito detalló que el presupuesto asignado para el funcionamiento de la Uneg es de apenas 500 mil bolívares —el equivalente a menos de 1.000 dólares—, un monto que debe distribuirse entre las 15 sedes ubicadas en los 11 municipios del estado Bolívar. “Eso no alcanza para cubrir una sola sede”, fustigó el dirigente gremial.
De acuerdo con el vocero, la ausencia de partidas presupuestarias mantiene las plantas físicas en total vulnerabilidad. Recordó que desde el año 2017 se debieron clausurar 14 aulas en la sede de Villa Asia, afectando a la mayoría de la comunidad estudiantil de ese campus, sin que hasta la fecha se hayan recuperado.
“La universidad se está cayendo a pedazos. El comedor parece una coladera cada vez que llueve y las instalaciones se inundan porque no hay recursos para reparaciones”, alertó Brito.
Asimismo, precisó que de los dos baños disponibles en Villa Asia para atender a una población de 1.000 estudiantes, 200 profesores, además del personal obrero y administrativo, solo funciona uno.
Respecto al plan gubernamental “Venezuela Bella”, el presidente de Apuneg señaló que el proyecto aún no ha llegado a la Uneg. Cuestionó que la política del Ejecutivo central parezca orientada a asignar “presupuesto cero” a las autoridades rectorales para luego intervenir mediante adjudicaciones directas. “Será para entrar con la política de Venezuela Bella con sus propios recursos, sin licitaciones y con sus propias empresas, como están haciendo en la Universidad Central de Venezuela (UCV)”, apuntó.

Asfixia de servicios estudiantiles
El declive de la infraestructura se complementa con la paralización de las providencias estudiantiles. Brito denunció que el servicio de transporte se encuentra totalmente desmantelado, el comedor universitario no cuenta con comida para los alumnos y las becas estudiantiles están rezagadas en un monto de 5 dólares mensuales.
Esta realidad, según afirmó, no es exclusiva de la región Guayana, sino que se replica en todas las casas de estudio superior autónomas y experimentales del país, las cuales padecen el mismo déficit en transporte, comedores y HCM (seguro médico), este último sin recibir fondos en lo que va de año.

Bono vacacional de “pobreza”
El panorama laboral de los docentes y trabajadores universitarios es igualmente alarmante ante la falta de incrementos salariales. El representante de Apuneg informó que el próximo 5 de julio se debe enviar a Caracas la maqueta para el pago del bono vacacional, el cual se calculará sobre la base del salario mínimo actual de 522 bolívares.
Debido a la devaluación, el impacto en el bolsillo del sector universitario será crítico: los profesores
recibirán aproximadamente 10 dólares de bono vacacional, los empleados cobrarán cerca de 6 dólares y los obreros percibirán apenas 3 dólares.
Ante esto, las asociaciones de profesores exigen de manera urgente un presupuesto justo para la universidad, un aumento salarial real, la no exclusión de los profesores jubilados y un presupuesto de providencias estudiantiles adecuado que garantice becas dignas, transporte, comedor, seguros y actividades deportivas para el estudiantado.






